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Salud

¡Mami, me duele la barriga!

Domingo 12 Octubre 2008 - 19:46

A menudo nuestros hijos se quejan de dolores de barriga esporádicos, pero no le damos demasiada importancia. En este artículo os cuento mi experiencia con estos dolores en mis hijas y cómo se acabaron.
Mi hija mayor padecía desde que era muy pequeña de dolores de barriga, pero cada vez se hacían más frecuentes. Al principio era esporádicamente, pero en algunas épocas se hacía más intenso, cuando tenía más trabajo en el colegio, cuando llegaba a casa extremadamente cansada. Y claro, siempre pensaba que era por culpa del estreñimiento, o de no comer adecuadamente (un caramelo, algo de bollería, etc), o de la fatiga, o de los nervios, o del colegio en general, etc. Los médicos lo le daban importancia, sólo me recetaban aceite de parafina para el estreñimiento. Además se enfermaba muy a menudo, durante el invierno, cada 2 o 3 semanas tenía alguna dolencia: otitis, faringitis, gastroenteritis, gripes, etc.

Siempre había sido una niña hipersensible, tímida y débil. Pero llegó un momento, a los 8 años, en que los dolores eran a diario, y ya no sólo eso. Además se encontraba siempre cansada, volvía del colegio y se estiraba, no podía hacer los deberes, en el colegio no podía seguir la clase de deportes o la de matemáticas. No tenía amigas, se encontraba en un estado de depresión casi permanente. Lloraba por cualquier pequeño contratiempo que sucedía. Entonces el médico, que en ese momento era un homeópata, pensó que era una depresión, ya que el lunes era el día en que se encontraba peor y también tenía problemas con la profesora. Hata que empezó incluso a perder peso. En ese momento el médico ya pensó que podía haber alguna causa física y pidió hacer unos análisis de sangre. ¡Y el resultado fue que era CELÍACA.!

Entonces eliminamos de casa todo lo que contenía gluten, y para simplificar la vida en la cocina y evitar posibles contaminaciones, toda la familia pasamos a comer sin gluten.

Un tiempo después una madre me comentó que existía una terapia llamada NAET que curaba todo tipo de alergia. Como yo también soy multialérgica, decidí probarlo. Así que acudí a una naturópata que utilizaba esta terapia. Como parte del tratamiento, me recomendó seguir la dieta Seignalet , así que básicamente eliminé de casa los cereales modernos (trigo, maiz, centeno y cebada), introduje otros cereales antiguos (quinoa, trigo serraceno, amaranto), eliminé todos los productos lácticos e introduje substitutos para el calcio y disminuí la temperatura de cocción de la carne, además de otras muchas mejoras.

Después de todos estos cambios en la alimentación de la familia la verdad es que los cambios en nuestra salud han sido espectaculares.

Mi hija ahora toma caramelos y dulces igualmente, también pasa nervios y algunas veces tiene pequeños estreñimientos, pero NUNCA tiene dolor de barriga por ello. Continua siendo una niña muy sensible y no muy fuerte, pero ahora no se deprime o llora por cualquier problema en que se encuentre. Puede hacer frente a las frecuentes y normales disputas entre amigas o que tenga algún mal resultado en el colegio.

Mi sobrina que vomitaba frecuentemente cuando era un bebé, tenía agudos dolores abdominales de mayor, y hasta los 12 años no descubrieron que era alérgica a la lactosa. El pediatra le había dicho desde que era pequeña, que si vomitaba por las mañanas después de tomar leche, que dejara de tomarla. ¿Por qué no le había hecho un análisis de sangre para determinar si era alérgica a la leche en ese momento si lo sospechaba? ¿Por qué había tenido que aguantar 12 años hasta llegar a un estado agudo para que lo hicieran?

Mi intención con este artículo es que otros niños que empiezan con pequeños síntomas de dolores de vientre no tengan que esperar a que tenga una fuerte depresión, o una fatiga extrema, o dolores agudos para que le diagnostiquen una celiaquía o una intolerancia a la lactosa o a la caseína, o a cualquier otro alimento. Los médicos alopáticos no se toman en serio una enfermedad hasta que el paciente se encuentra en estado grave. Y en caso de que al final decidan hacer un análisis de sangre, a veces puede ser que no sean alérgicos o intolerantes pero sí sensibles a ese alimento, y en ese caso, no sale reflejado en el análisis. Y los médicosconvencionales no suelen tener en cuenta las intolerancias como posible causa de una enfermedad, y a menudo, tampoco no tienen suficientes conocimientos sobre ello.

Además, a menudo los dolores se intensifican con el estrés. Así por ejemplo, si pasa una mala época en el colegio con sus amigos, o con la profesora, o en casa hay problemas familiares. Entonces creemos que estos problemas son la causa de los dolores, pero es al revés, es el malestar físico el que impide que pueda afrontar los problemas de su vida.

No es normal que un niño tenga dolores de barriga, si goza de una buena salud. Busca cuál es la causa. Te recomiendo que si el médico no le da importancia, tu misma puedes probar eliminando de su dieta los alimentos que tu sospeches que pueden ser la causa durante una temporada (15 días como mínimo) y ver si de esta forma mejora. Los alimentos susceptibles de alergias son mayoritariamente la leche, el gluten del trigo, los huevos, los frutos secos y el pescado. ¡Aunque se puede ser alérgico a cualquier cosa!

A medida que el niño va creciendo las manifestaciones pueden cambiar. Así, de bebé puede ser que se manifieste más frecuentemente con diarreas, vómitos, dermatitis; en la infancia con otras enfermedades como dolores de vientre, otitis repetititvas, dolores de espalda, de piernas, de cabeza, fatiga crónica, depresión, acné en la adolescencia, etc. Y ya de adulto, puede provocar enfermedades más graves como osteoporosis, síndrome del colon irritable y hasta cáncer. Hay muchas personas que no descubren su intolerancia hasta una edad bien avanzada, ¡y han estado sufriendo una enfermedad terrible, como el síndrome de Crohn durante muchos años!
Mas sobre el tema: barriga , dolor , celiaquia , alergia , niños , testimonios , gluten
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